La Quebrantahuesos es de las marchas más importantes del ciclismo español, todo un reto para el que muchos se preparan durante toda la temporada. Este año se celebra su edición XIX, que saldrá el 20 de junio desde Sabiñanigo. No sé si a vosotros os parecerá especialmente dura, pero a mí un recorrido de 205 kilómetros por Pirineos me parece másque adecuado para recorrerlos en tres etapas y con bocadillo, echando el día en cada una de ellas.
Y es que 50 kilómetros en Pirineos no tienen nada que ver con 50 kilómetros en Almería: teniendo en cuenta que el recorrido pasa por puntos desde una altitud de 490 metros hasta los 1.795, y que se recorren hasta siete puertos de montaña, creo que sólo me atrevería con una marcha como esta con una marca de bicicletas: Vespino.
Ciclismo a Fondo nos presenta a un ciclista cuyo arrojo roza la demencia, “Cascoloco”, que se atreve con todo: incluso a enfrentarse a esta dura marcha a lomos de una Dahon de 20”. El artículo de Ciclismo a Fondo explica muy bien las mejoras que se han hecho sobre la bici, de por sí bastante deportiva, así que no me voy a meter en camisas de once varas para contaroslo: si os interesa la información para “tuenar” vuestra bici, la encontraréis mucho más completa y fiable en su sitio Web.
Yo sólo quiero añadir que Cascoloco debería ser un corredor bonificado: baste decir que para recorrer 10 kilómetros sobre unas ruedas de 20” hace falta hacerlas girar alrededor de 4.542 veces más que con unas ruedas de 26”. Aplicando el cálculo a los 205 kilómetros del recorrido de esta marcha, el resultado es que Cascoloco deberá hacer girar sus ruedas 93.125 veces más que el resto de corredorres. Espero que Cascoloco no llegue a leer este post, es peligroso que una cifra como noventa y tres mil te ronde por la cabeza en los momentos más duros.

19 comentarios
Una ciclista navarra ya hizo la QH en plegable hace un par de años ademas de otras marchas y viajes, igual como es colaboradora de una revista de la competencia de la patrocinadora de “Cascoloco”, mejor citan de puntillas que alguien la ha corrido sin mas no le quitéis “la vitola de pionero”…XD
Tanto como que roza la demencia… jajajaja…, esa plegable tiene unos desarrollos muy compensados y si me apuras las ruedas pequeñas pueden resultar una ventaja subiendo. Tampoco estamos hablando del infierno, la QH solo tiene 220km y menos de 4000m de desnivel, no supone mas esfuerzo que la preparación que habría que hacer con una bici normal. Al margen del reto personal que se puede plantear cualquiera en esta marcha y sabiendo que no es el primero, no deja de ser una anécdota simpática de alguien que está dispuesto a abrir caminos en una plegable.
Saludos.
Una ciclista navarra ya hizo la QH en plegable hace un par de años ademas de otras marchas y viajes, igual como es colaboradora de una revista de la competencia de la patrocinadora de “Cascoloco”, mejor citan de puntillas que alguien la ha corrido sin mas no le quitéis “la vitola de pionero”…XD
>>> Si, varias personas ya han completado la QH en bici plegable.
La revista que me “patrocina” en ningún momento ha escrito que soy el primero.
Tanto como que roza la demencia… jajajaja…, esa plegable tiene unos desarrollos muy compensados y si me apuras las ruedas pequeñas pueden resultar una ventaja subiendo.
>>> Cierto, los desarrollos son los adecuados, pero de ahí a decir que tengo ventaja subiendo… la ganancia por el diámetro inferior de las ruedas es mínimo comparado con la pérdida por el mayor peso que arrastraré subiendo, por el aumento del roce de las cubiertas más anchas y, principalmente, por ser la Dahon mucho menos rígida que cualquier bicicleta de carretera.
Tampoco estamos hablando del infierno, la QH solo tiene 220km y menos de 4000m de desnivel, no supone mas esfuerzo que la preparación que habría que hacer con una bici normal. Al margen del reto personal que se puede plantear cualquiera en esta marcha y sabiendo que no es el primero, no deja de ser una anécdota simpática de alguien que está dispuesto a abrir caminos en una plegable.
>>> Perfecto, ya me quedo mucho más tranquilo sabiendo que la QH es totalmente asequible por un globero como yo.
Pero vuelvo a recordarte que el esfuerzo a invertir es claramente superior con la Dahon que cualquier otra bici de carretera convencional. Incluso bajando hay hándicap, ya que al ser nerviosa e inestable, no se puede mantener la velocidad mucho tiempo por cansancio físico y mental.
Caray, Chuparuedis, si es que estás muy puesto… Pero el fallo es mío, que no tenía ni idea de que ya hubiese habido valientes lanzándose a hacer la quebrantahuesos en plegable. En patrocinios y colaboraciones no me meto: he visto el artículo en Ciclismo a Fondo y lo he comentado porque me ha llamado la atención; si hace dos años hubiese tenido este blog seguramente también habría comentado lo de la ciclista navarra, ¡y con más orgullo, por ser una tía con un par de gónadas! Por cierto, pásame referencias, que me interesa… Y así completo esta entrada con los precedentes.
En cuanto a la dureza de la prueba, lo primero es tener en cuenta cuáles son mis referencias: me va la bici, pero no soy ninguna fuera de serie; yo con una ruta de 60Km ya echo el día y paso la noche con las patitas en alto, comprende que 205 me echen para atrás; además las plegables están muy bien para un uso urbano diario, pero sus ruedas más pequeñas las hacen más inestables a alta velocidad, la postura que llevas es menos adecuada para ponerte “de pie” en un repecho, y en una cuesta prolongada en la que no te queda más remedio que bajar desarrollo es casi inevitable rodar más lento que una bici con ruedas de 26” (ahí es donde yo me acordaría de las puñeteras 93.000 vueltas). En fin, insisto en que son mis referencias y mi opinión, pero yo no me enfrentaría a una marcha larga con una plegable teniendo la de montaña en casa.
¿Perdón? ¿He leido “globero”? ¿Y eso en qué lugar me deja a mí?
Se acabó, tengo que tener las referencias cambiadas: mañana mismo cuelgo la de montaña y me dedico a la de carretera, no puede ser normal que a mí 60 Km de ruta me parezcan ya una cosita seria, y que aquí los de rueda fina hablen de 200 Km como si fuesen cosa hecha. ¡Me estáis acomplejando!
Cascoloco, primero te pido disculpas si te he ofendido, no conozco tus referencias ciclistas pero si estas habituado a salir en bici y por mucho que seas un globero (yo también lo soy ademas de un matao broncoasmático) y por mucho que lleves una plegable no debe ser un “handicap” para acabarla. Si pretendes hacerla en tiempo de oro, o de plata,… o en un tiempo para el que físicamente no estas preparado pues si, una plegable es un “lastre” y si te pasas de “vueltas” igual no acabas.
Lo del patrocinio al verte con la equipación del CAF me ha llevado a error y he interpretado mal el tono del articulo. De cualquier modo la palabra pionero (sin comillas) te la mereces desde el momento en que aún sois muy pocos y pocas quienes os planteáis estos retos personales que se escapan de la “rutína establecida”, debería haber añadido esto en mi anterior comentario o mejor haberme mordido los dedos y no haber escrito nada si con ello te he ofendido, reitero mis disculpas.
Soy consciente de lo ” ¡chungo” que es bajar con una plegable, soy usuario ocasional de una y no se trata de bajar a tumba abierta si no en la medida que permita la bici. Esa cubierta de 28 a 8 kilos tienes que pesar mas de 80 kg para que el rozamiento suponga un lastre muy importante y 10-11 kg si lo comparas con una bici de 6-7 kg si hay diferencia, si lo comparas con el “hierro” que llevo yo y todo el lastre extra, tu plegable es un peso pluma. No se, el Marie Blanc tiene cuatro km bastante duros pero afortunadamente tiene pocos picos por encima del 15% que muscularmente te puedan machacar, regulando no deberían ser problema.
Mayte, me pondré en contacto con ella para que sea quien te pase las referencias, aunque es bien conocida en los foros de cicloturismo ya me he metido bastante en donde nadie me llamaba.
Saludos.
¡Hola Mayte!
Estoy encantada de conocer este blog de bicis plegables. Ha sido el amigo Chuparuedis el que me ha pasado el enlace, ya que he sido citada aquí.
Como bien ha dicho él, en el 2007 mi chico y yo fuimos los primeros (según nos comentó el presidente de la peña Edelweis, organizadora de la Quebrantahuesos) en terminar esta marcha con unas bicis plegables. Nos lo tomamos como un reto personal y con el único ánimo de divertirnos.
Las bicis utilizadas fueron del mismo modelo que usa Cascoloco, unas Dahon Speed ProTT, diseñadas para carretera. Son unas bicis con sus ventajas y sus inconvenientes, pero después de 16 años utilizando bicis convencionales de carretera y dos usando plegables he llegado a la conclusión de que el esfuerzo que se requiere con una plegable es algo mayor, pero no mucho más, que con una bici convencional. Eso sí, son unas bicis tan cómodas y divertidas que ya no las cambio por otras.
Te dejo, por si te interesa, el artículo que publiqué con este motivo en el número 18 de la revista Pedalier.
Un saludo cordial.
LA QH EN BICI PLEGABLE
La Quebrantahuesos en una plegable… ¿quién me iba a decir a mí hace tan sólo un año que la iba a hacer de este modo? Todo empezó cuando mi pareja se compró una bici plegable. Vivimos a 500 km de distancia y los dos somos muy aficionados al cicloturismo, de modo que cada vez que yo voy a Sabadell o él viene a Pamplona, las bicis nos acompañan. Nos gusta usar el transporte público en nuestros viajes, y la difícil relación bicis-transporte público queda solventada con las bicicletas plegables. Un año después de enamorarme de su preciosa Dahon amarilla caí en la tentación y me compré otra.
Yo le había hablado mucho a mi pareja de la QH, del gran ambiente que se forma, de lo emocionante que es recibir el apoyo del público en las cimas de los puertos, de los paisajes tan espectaculares por los que discurre la marcha… y a él, poco acostumbrado a la carretera ya que lo suyo siempre ha sido la BTT, le picó el gusanillo y un buen día me dijo, “oye, Amaia, ¿qué te parecería ser la primera pareja que hace la QH en bicis plegables?…” Yo, mientras pensaba “pobre, está loco…” le dije, “¡vale!”, y nos empezamos a preparar, él con su plegable y yo con mi bicicleta convencional de carretera, ya que la ansiada Dahon se hizo de rogar (¡la recibí tan sólo una semana antes de la marcha!).
Y por fin llegó el día D y la hora H. Sabiñánigo, 23 de junio, 7,30 de la mañana. Miles de bicis espectaculares por todas partes, piernas finas y depiladas a diestro y siniestro, nervios, maillots de todos los colores imaginables, y a nuestro alrededor miradas sorprendidas…
“Pero, ¿vais a hacer la QH con eso?”
Comienza la aventura. Salida nerviosa, paseo triunfal por las calles de Sabiñánigo y volando hacia Jaca sin grandes problemas. Estas bicis obligan a llevar una postura más incorporada que la de una bicicleta convencional, y por eso no son muy amigas del viento en contra, pero dentro de un pelotón se desenvuelven de maravilla, ya que son muy maniobrables.
“La ostia, ¿has visto eso?, jajaja, ya veremos cuando lleguen los puertos…”
Estamos ansiosos por empezar a subir, así que nos alegramos cuando llegan por fin las primeras rampas del Somport. Intento frenar a Kim, se encuentra con ganas y ya sabemos que en este puerto hay que guardar fuerzas. Pero la verdad es que es difícil frenarse con estas bicis, ya que tienen vocación escaladora. Llegamos al primer avituallamiento entre miradas atónitas, reponemos fuerzas y… ¡a coronar Somport!
“¡Aupa neska, tú sí que vales!”, “ostia, tú, ¿has visto que bicis más pequeñicas?”
Descenso rápido, disfrutando y descansando. Las ruedas pequeñas nos permiten trazar bien las curvas y sin darnos cuenta nos encontramos en las primeras rampas del Marie Blanque. Yo me encuentro bien, pero empiezo a sentir que mis músculos notan el cambio de postura (sólo he hecho tres salidas cortas con mi nueva bici), así que cojo un ritmo tranquilo para afrontar los cuatro últimos kilómetros mientras veo cómo Kim va alejándose de mí y adelantando a ciclistas.
“¡Ey, mira lo que te pasa por la derecha, la ostia, pero si por la izquierda viene otra!”
Nuestras bicis llevan tan sólo un plato del 53, lo cual desconcierta mucho a quienes adelantamos, ya que no saben que en el buje trasero llevamos un desmultiplicador que hace las veces de triple plato.
“¿Pero has visto a ése cómo nos ha adelantado?, ¡con un plato, qué huevos!”, “Ostia, yo me retiro, ¡me acaba de adelantar un triciclo!”
Coronamos el Marie Blanque, mis músculos se quejan pero estoy feliz, y sonrío mientras Kim, que me espera arriba, me saca una foto para la posteridad.
“¡Olé tus cojones!, uy, perdón, ¡olé tus ovarios!”
Paramos en el avituallamiento, entre bocado y bocado no dejamos de dar explicaciones a mucha gente que nos pregunta, curiosa, por nuestras bicis. No están pasando desapercibidas, eso está claro. Continuamos la marcha y, tras un divertido descenso, comenzamos el temido Portalet. Yo sospecho que este año se me va a hacer más duro que otros, pero tras unos primeros kilómetros incómodos me voy encontrando mejor. Los grandes pelotones del principio han dejado paso a los corredores diseminados de ahora.
“¡Anda tú, aún existen bicis de ésas!”
El Portalet se hace largo, pero el paisaje compensa todo el cansancio (lástima que haya tanto coche). En los últimos kilómetros de la subida todavía queda gente animando en las cunetas, ofreciendo agua, fruta… y cuando nos ven subir con las plegables no paran de animar. Coronamos con una sonrisa de oreja a oreja.
“¡Vosotros sí que tenéis mérito!”, “¡lleváis las bicis más bonitas de todo el pelotón!”, “¡Aupa txapeldunes!”
Rápido descenso, nuevo avituallamiento, más explicaciones a los curiosos y… a encarar la última tachuela. Desarrollo blandito para no cargar más todavía los músculos, y ya está, hemos conquistado la Hoz… Bajamos con precaución y afrontamos con tranquilidad los últimos kilómetros hasta Sabiñánigo. La meta nos espera, queda ya poca gente animando pero es igual, nuestra satisfacción es tan grande que no podemos dejar de sonreír. ¡Pííííííí…pííííííí!, los chips dejan constancia de que hemos cumplido con nuestro objetivo. Kim y yo nos miramos sonrientes, chocamos las palmas, nos damos un beso y pensamos ¡lo hemos conseguido!
Este año me he cansado más que en otras ocasiones, he invertido dos horas más de tiempo en terminar, he llegado a meta con todos los músculos de mi cuerpo doloridos, pero me he divertido como nunca. Cada uno tiene sus propios objetivos personales, conseguir medalla de oro, rebajar el tiempo de otros años, quedar entre los mil primeros… el nuestro era terminar juntos la QH con unas bicicletas plegables. Objetivo cumplido.
“¡Ostia, qué bicis más bonitas, yo quiero una!”
Chuparruedis, ¿qué plegable tienes tú?
Gracias por pasarme la información sobre esa primera aventurera plegable!
Un infame prototipo de fabricación casera que voy puliendo poco a poco, ahora lo tengo desmontado, la bici que tenía en Alemania cuando era pequeño (la guardo con mucho cariño) y otra de hace 25 años algo tuneada XD. De vez en cuando le quito a mi madre su Tucano urbana, con la escusa de que tengo que limpiarla y hacerle una revisión mecánica la dejo fina y como la patena y aprovecho para hacerme unos km con ella,… jejeje
Irunea, me ha encantado el artículo que publicaste, aunque hayan pasado ya dos años, no ha perdido vigencia. En urbano a veces también adelanto a otras bicis convencionales y me ha sonado eso de “¡me acaba de adelantar un triciclo!”
Debió ser una experiencia estupenda, y se nota que os lo pasasteis muuuy bien. ¿Habéis repetido alguna vez?
¡De infame nada! Tiene mucho mérito que te hayas currado tu propia bici, y más aún que la hayas creado sobre una bici que guardas desde que eras niño. ¡Me encantaría verla! Si no tienes publicada ninguna, podrías dejarnoslas en el grupo que tenemos en Facebook.
Me lo dejo apuntado para cuando la vuelva a montar, no es una prioridad mientras mi bici de carretera y mi montangüai son 100% funcionales y son las que uso en el día a día. Ahora dispongo de poco tiempo y tengo esperando otros dos cacharros “infames” mas en el caballete de montaje, un monociclo y una retro de frenos de varillas.
Saludos.
Irunea,
Aún tengo algunas dudas con la bici y quizá vosotros ya hayáis pasado por ellas y también resuelto. P.e.: como llevar dos portabidones y herramientas.
Mi e-mail es popartmix@yahoo.es
Gracias
Chuparuedas,
Si doy más presión a las cubiertas éstas dejan de absorber correctamente las irregularidades de la calzada, así como agarrar menos en las curvas y aumentar la distancia de frenada. Eso sí, rozan menos y se avanza con un poco menos de esfuerzo.
Recuerda que son de 20″ de diámetro y son mucho más sensibles a los cambios de presión.
¡Y no me he ofendido! Todo lo contrario, cambiando impresiones es como se aprende en el mundillo del ciclismo.
Saludos
Interrumpo en la amena conversación para responder a la pregunta del título… si me patrocinan bien y puedo vivir de ello, ¿por qué no? En plegable, en mountain bike, en una de carretera, con un triciclo o incluso con una cruiser
Chuparuedis, estoy con Mayte, ¿hay fotos de ésa preciosidad de varillas? Porque me encantaría verlas (ahora comprendo a mi novia cuando dice que lo mío con las bicis no es normal…).
Pedaleros saludos!
Mojarrison, has dado en la clave del asunto, “si te patrocinan bien” y “si puedes vivir de ello”; el ciclismo no es un deporte que se cuide demasiado, al menos en España: vivir de ello es una utopía.
Y… Chuparruedis, ya somos dos haciendo presión… ¡Qué bonica debe de ser tu bici!¡Queremos verlaaa!
Subíamos el Marie Blanque, estábmos en los cuatro últimos y famosos kilómetros . Con el poco resuello que nos quedaba agradecíamos que no hiciera calor. Íbamos como a 8 km/h. Pasé a uno que gritaba: “¡aah, pues no me pienso bajar, a ver, necesito testigos de que no me he bajado!” Y le contestábamos: “¡vale, nombre y DNI, que lo apunto en el móvil!”. Cuando de repente… ¿es un pájaro, es un avión, es superman? No, era Cascoloco, que nos pasó como un pájaro, como un avión, como superman. Me llegó el aliento para decirle: “¡eh, esa bici está trucada!”, y me contestó: “¡Te la cambio”! Y ya no pude contestarle. Al poco, desapareció de nuestra vista. Supongo que llegó dos horas antes que yo. Enhorabuena, Cascoloco.
El amigo Xeno, habitual de la BC:
http://www.youtube.com/watch?v=m6T5shLB3VU
Descartes:
¡Qué exagerado! Tampoco fue para tanto, si me la hubieses cambiado comprobarías que la plegable no lastraba tanto.
Bueno, la terminamos los dos, Juanan con la Brompton y un servidor con la Dahon.
¡Hasta el próximo reto!
Cascoloco:
Me ha gustado mucho haber leído en los foros que corriste sin chip, y que saliste de los últimos, demostrando así que se puede disfrutar, arriesgar menos e incluso hacer un tiempo razonable. A los que van delante, dos horas de diferencia les parece un abismo (y lo es); a los que vamos detrás, dos horas no nos parecen tanto (salvo por pájara): avituallamientos, bajadas prudentes, el chubasquero, quita, pon y vuelve a quitar… Yo personalemte hice de los peores tiempos de las 6 QH que llevo, sin embargo ha sido para mí la mejor en disfrute, especialmente ¡a partir del Km 100!. Joer con en viento hasta el MB. Por cierto, donde más se ha complicado la QH es en los primeros 40 Km: mucha gente nerviosa, caídas con 15 al suelo (yo me tiré a una cuneta para no comerme a un caído, menos mal que era hierba). En fin, Cascoloco, te puedo asegurar que cuando nos pasaste en el MB, casi en el último km, yo iba fenomenal, con un 34×27, entre 8 y 10 km/h. Por lo demás, llevo más de 20 años yendo a trabajar con bici y esa plegable me tienta… Salud.
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