Calles seguras para pedalear

¿Os hablaba el otro días de alcaldes con macabro sentido del humor? Pues el mío no ha tardado mucho en manifestarse.

Este sábado pasaba por la Ronda Fiscal, una de las principales vías de entrada a Alcalá de Henares, cuando me dí cuenta de que unos metros por delante de mí los coches se lanzaban a una fiesta de volantazos y maniobras bruscas. ¡Un entorno aún más entretenido para la convivencia con ellos! Al ir llegando a la zona en cuestión me dí cuenta de qué se trataba: todas las alcantarillas de la calle, e incluso las de la rotonda en que termina, sobresalían entre 5 y 8 centímetros del nivel del suelo. Conclusión inmediata: “nos quieren matar”. Conclusión menos inmediata: “esto es que van a reasfaltar esta calle”, y es de agradecer, porque es una calle llena de grietas y socavones, pero… Era sábado, ¡sábado! Y quedaba un largo día por delante, y el domingo, antes de que nadie fuese a ponerse a asfaltar. Es más, el martes me acerqué a hacer algunas fotos y la calle seguía en el mismo y lamentable estado.

Esto quiere decir que quedaban un mínimo de 48 horas en las que cualquier ciudadadano, vaya en coche, moto o bici, podía llevarse un buen susto en esa calle: el rato que estuve allí ví cómo algunos coches no podían esquivar las alcantarillas y se llevaban un fuerte impacto en sus ruedas y amortiguadores; los más espabilados lograban evitarlas a costa de volantazos que bien podrían haber terminado en un golpe de chapa con el resto de coches, o con un motorista o ciclista encaramado a su capó; viendo a algunos scooters me imaginé lo complicado de pasar sobre esas alcantarillas húmedas por la lluvia, resbalón seguro y caída más que probable; en bici, exactamente igual, y más con una plegable que acusa más los baches por el reducido tamaño de sus ruedas.

Ni siquiera hay un cartel avisando de la presencia de las “alcantarillas-asesinas”, o unos conos rodeandolas, así que me puse manos a la obra. Como sospechaba que con la Policía Loca tenía poco que hacer, llamé a la Guardia Civil – aunque sé que no es su competencia – por si “cuela”, pero en seguida me aclararon que, aunque quisieran, no cuela ni de lejos, que lo mejor es que llame a la Policía Local. Resignada toco esta segunda puerta, y la respuesta no me sorprende, pero aún así me indigna: conocen la situación pero no pueden hacer nada “hasta que a alguien le pase algo”.

El panorama para el ciudadano es desolador, estamos completamente desprotegidos en nuestra propia ciudad porque otros cuerpos del Estado no tienen competencias, y la Policía Local jamás va a mover siquiera un dedo contra su concejal o su alcalde. Y digo yo, ¿no es precisamente para evitar eso el hecho de que sean funcionarios? Digo yo, ¿no se informa de este tipo de obras públicas a la Policía Local? ¿No puede un Jefe de Policía Local mínimamente avezado instar a que la obra de las alcantarillas se haga el mismo día o justo en vísperas del día que se asfalte la calle, y oponerse fírmemente a que se dejen puestas un viernes para que los ciudadanos tengan que esquivarlas durante todo el fin de semana? Y si aún así se hace como se ha hecho, ¿no puede un Jefe de Policía Local cortar esa calle al tráfico, o poner carteles, conos o lo que sea menester para que los conductores, motoristas y ciclistas que circulen por la calle, en lugar de encontrarse con “el pastel” en el último momento, vayan prevenidos para esquivarlas sin necesidad de ponerse en peligro a sí mismos y a otros usuarios de la vía?  Pues al parecer es demasiado pedir.

La hipocresía general de la Administración Pública es hiriente: es hiriente que nos pidan que reduzcamos la velocidad y que achaquen los accidentes siempre a la mala actitud de los ciudadanos mientras que España está llena de autopistas y carreteras con un pésimo estado del firme, con zonas que se encharcan con cuatro gotas de lluvia, curvas contraperaltadas, irregularidades de todo tipo; es hiriente que la Policía Local esté al quite para multar a los conductores que dejan su coche en doble fila o lo aparcan ocupando parte de un paso de cebra, que estén siempre ahí para decirme que no puedo circular en bici por una plaza, o para decirme que no puedo aparcar ahí mi bici, y sin embargo aleguen que “no pueden hacer nada hasta que alguien se haga algo” cuando una calle se convierte en trampa mortal a manos del propio Ayuntamiento.

No me queda más remedio entonces que hacer unas fotos, poner una queja en el Ayuntamiento, publicar este post aquí, y enviarlo a otros sitios para que se publique lo más posible, y animaros a todos a que os quejéis cuando os encontréis situaciones de  este tipo. Mientras hacía estas fotos a una señora le reventó una rueda contra una de las alcantarillas; no tenía ninguna intención de reclamar mientras el seguro cubriese la rueda. Los Ayuntamientos viven de que la mayoría no tenemos tiempo – ni ganas una vez pasada la indiganción inicial – de movilizarnos y poner quejas, pero si todos actuasemos ante este tipo de situaciones las cosas cambiarían; no creo que yo llegue a ver el día en que las Administraciones Públicas protejan al ciudadano en lugar de ponerlo en peligro, pero con un poco de suerte próximas generaciones podrán verlo.

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Fotos del I Campeonato Ibérico de Mensajeros en Bici (CIMB’09)

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¿Qué? El I Campeonato Ibérico de Mensajeros en Bici. Un grupo de amigos, mensajeros en bici y ex-mensajeros en bici, relacionados de una u otra forma con el ciclismo urbano y las bicis de piñon fijo – sí, Pepe, también llamadas “fixies” -, decidieron meterse en este jaleo y pasar muuuchas horas dedicados a organizar un campeonato muy bien montado. ¿Cómo surgió la idea? Bueno, habría que haber estado allí para saberlo. Seguro que algo tuvo que ver el hecho de que algunos de ellos hayan participado en varios campeonatos europeos: allí se dieron cuena de que muchos de los participantes que venían de otros países habían superado anteriormente un campeonado estatal, y echaron en falta tener uno en España. Y aunque siempre es más facil lamentarse que ponerse manos a la obra, esta gente se decidió por la segunda opción.

¿Cómo? Pues muy bien, la verdad. Todas las personas ligadas a este campeonato de uno u otro modo – organizadores, participantes, colaboradores – han demostrado que tenían muchas ganas de divertirse, el ambiente era excelente, y la competición muy divertida. Alrededor de las dos mangas principales que puntuaban para el campeonato se han organizado otro tipo de pruebas para ir “quemando” piernas y pasar un buen rato: la que más me llamó la atención, el concurso de sprints con bicis cargo (mejor que explicarlo, os dejo unas fotos); la que me perdí, el alleycat (o alegato) el viernes por la tarde, una carrera que simula un día de trabajo. Y las dos mangas, toda una sorpresa para los que no estamos familiarizados con este tipo de competiciones: cada participante recibe un “manifiesto”, con las recogidas y entregas de paquetes que debe realizar en los distintos checkpoints del circuito (un total de seis); el participante decide el orden en que realiza las recogidas y las entregas y el recorrido que va a realizar; en ciertos puntos hay que candar la bici (como harías en un recorrido diario); cuando completas un manifiesto, recibes otro y vuelta a empezar.

¿Cuándo? Todo el día, desde las doce de la mañana que se recibía a los participantes hasta bien entrada la noche, porque se terminaba la jornada con una buena fiesta.

¿Dónde? En el Campus de la Universidad Autónoma de Madrid. Una localización excelente: el campus es lo bastante amplio como para poder crear un circuito con zonas de sprint, escaleras, túnel, zonas para hacer a pie…; además, la circulación del tráfico es más reducida, aunque algún otro coche se “coló” en el circuito pese a las cintas que lo marcaban – una lástima que el campeonato haya coincidido con época de exámenes, los estudiantes que entraban y salían de las bibliotecas generaban un tráfico adicional -; y la abundancia de zonas verdes hacía el circuito muy agradable, de hecho la salida se hacía desde una zona de césped en que se podía esperar al comienzo de las mangas tranquilamente sentado a la sombra de un árbol. Además, el campus tiene una accesibilidad muy buena en bici: los más “machacas” tienen el carril bici de Colmenar – ese que haces en invierno para ir cogiendo forma para la próxima primavera – ; la parada de tren te deja en el mismo Campus, y además nada más bajar tienes el CIBI, Centro Integral de la Bicicleta y la Movilidad Sostenible de la UAM, donde tienes un “albergue” para dejar tu bici, alquilar una, o arreglarla, pero esto lo dejaré para otro post; y si venías en plegable, también hay autobuses que te llevan al mismo Campus.

Si alguno de los participantes se ve en las fotos yquiere copia en alta resolución, ¡que me escriba y se la mando!

16 de mayo de 2009: ciclismo urbano de intensidad

Era difícil llegar a todo  y al final no pude… Pero hice cuanto pude y ¡pronto estará publicado el resultado!

Ya escribí a lo largo de la semana pasada sobre los dos eventos que nos esperaban para este sábado: A lo largo del día, el I Campeonato Ibérico de Mensajeros en Bici; por la noche, la II Vuelta Nocturna al Anillo Verde de Madrid.

Los sábados por la mañana estoy ocupada de nueve a dos, pero envié a un par de amigos y una cámara de foto para captar los mejores momentos del Campeonato de Bicimensajeros: ¡me consiguieron fotos excelentes que ya estoy convirtiendo en galería! En cuanto terminé mis ocupaciones mañaneras me fuí para allá, comimos algo rápido y pude disfrutar de la salida de la segunda vuelta del Campeonato. Aproveché para ir visitando los distintos puntos de control del circuito y ver cómo se desenvolvían los mensajeros… Una carrera muy bien montada, con un planteamiento muy divertido.

Por la noche dos compromisos consecutivos me lo ponían complicado para acudir a la Vuelta Nocturna al anillo verde. ¡No se puede fallar a los amigos! Así que tuve que fallarle a la bici. Por suerte ya tenemos a la vista la próxima Vuelta, que se celebrará, en principio, en Septiembre. Hasta entonces, espero que los que sí fuisteis os animéis a escribir para contarnos cómo fué, mandar enlaces y lo que haga falta.

II Vuelta nocturna al anillo ciclista de Madrid

¿Cómo será el enillo ciclista de noche?

¿Cómo será el enillo ciclista de noche?

¡Tenemos un fin de semana de lo más movidito! Y no me extraña, con el tiempo que estamos teniendo, dan ganas de pasarse el día paseando por la ciudad con la bici.

Este sábado 16 se celebra la segunda edición del la vuelta nocturna al anillo ciclista de Madrid. Sé que os aviso con poco tiempo, pero seguro que lo habéis visto antes en otros sitios porque están recibiendo bastante apoyo.

¿Qué hace falta para participar?

  1. Estar en el metro Aluche (Línea 5) – si vas en tren, también es la parada de Aluche de la línea C5 – a las 10 de la noche el sábado 16.
  2. Ser visible, y ver: Además de ropa reflectante y luces de visibilidad (de estas que no te sirven para ver mucho más de lo que te permiten las farolas, pero que evitan que algún coche se te lleve puesto de insignia) también es conveniente que utilices luces de iluminación de la vía (que suelen venir muy bien cuando tu alcalde tiene un humor perverso y te llena las calles de zanjas sin señalizar que con el coche son un “ay, mis amortiguadores” y con la bici un “¡aaaargh!… ¡Pum!” y lesiones de mayor o menor grado). Si circulas habitualmente por ciudad seguramente ya tienes tus luces de visibilidad (y si no es así, te animo a buscarte unas o a no circular en bici de noche, porque te la estás jugando muy seriamente), lo que es menos habitual es que tengas luces para ver: si te planteas si merece la pena comprártelas para esta ruta, esto es lo que yo pienso:
  • Si en tus trayectos habituales pasas por calles poco o nada iluminadas, te interesa tener unas luces como estas: en invierno es normal circular de noche, y ya os hablaba antes de los alcaldes de retorcido sentido del humor: aunque sea una zona que conozcas muy bien, no te imaginas la rapidez con la que te abren una zanja o un boquete – y la lentitud con los cierran – .
  • Si además de ciclista urbano eres aficionado – o te estás aficionando – al mountain bike, llegará un día en que querrás marcarte una ruta nocturna, y una vez que las pruebes no podrás dejarlas. Son emocionantes, en verano disfrutas enormemente de la suavidad de la temperaturas… Y a veces desearías tener no ya unas luces de iluminación de la vía, sino un foco de helicóptero.

Y sin embargo, yo todavía no tengo unas luces de iluminación de la vía: mis trayectos en ciudad suelen discurrir por vías bien iluminadas (salvo el día aquel que metí mi ruedecita en una zanja y reventé la cámara, grmbtx) y para rutas nocturnas me las han prestado. Pero creo que ya ha llegado el momento de hacerme con las mías propias y dejar de tomarlas prestadas, las cinco primeras veces cuela, pero ya… Me da un poco de vergüenza.

Por dónde iba… Vaya, el WP no me permite empezar la lista en el 3, así que vuelvo al 1.

  1. Avituallamiento: ten en cuenta que el anillo tiene un recorrido de 65Km – aunque puedes hacer recorridos parciales – y que habrá mucha gente, así que pueden hacer falta unas 4 horas para hacerlo completo (Carlos, corrígeme, que yo calculo los recorridos largos pensando en montaña): necesitarás agua sobre todo (aunque habrá varios puntos para recargar), y algún alimento muy energético, lo típico que se lleva para hacer deporte: plátanos, chocolate, frutos secos…
  2. ¡Vé preparado para un recorrido parcial! Calcula tus fuerzas y decide con antelación si harás un recorrido parcial, en qué punto te retirarás, y qué ruta seguirás para volver a casa… O irte de juerga con los amigos. Sólo hay una cosa peor que llegar hasta el límite de tus fuerzas y que aún te quede un largo camino hasta tu casa, y es que además sea de noche (si te toca volverte solo, el tiempo parece avanzar más lento, te costará más orientarte, que ya es de por sí más difícil con la fatiga, y la percepción de las distancias se altera cuando no puedes mirar a lo lejos y reconocer el punto al que te diriges con facilidad).
  3. Preparación anti-pinchazos: el anillo es muy amplio, y si pinchas en un punto muy lejano a la siguiente parada de metro, se te habrá chafado la noche. Yo suelo ser más partidaria de llevar cámaras de repuesto (con un poco de práctica se cambian en un pis-pas), aunque no sé cómo se puede dar la labor de taller en plena noche; también puedes llevar un kit de parches y pegamento (aunque nunca me he arreglado demasiado bien con ellos, la verdad), o espuma antipinchazos (la que yo uso, por ejemplo, es un bote pequeño – no llega a 10 cm de alto por 3 de diámetro, cuando pinchas, la espuma rellena la rueda y tapona el pinchazo, manteniendo la bici operativa unos cuantos kilómetros más, no es una solución a largo plazo, pero a mí me ha salvado en rutas de unos 40Km). Por supuesto, cámara y parches ¡no sirven de nada sin la bomba de hinchar!

Y después de generaros ansiedad con tanta advertencia (que si las luces, los pinchazos, los recorridos parciales) os voy a animar a venir. ¡Sí, no es broma! Todas estas advertencias sólo pretenden evitar que la noche se convierta en un chasco, y que podáis difrutar de lo que va a ser esto en realidad: una noche de diversión en bicicleta.

Habrá mucha gente (la organización ya habla de más de 140 personas), así que si se te olvida algo, seguro que alguien podrá ayudarte (¡ojo! Haz lo posible por llevar tu propio equipo, ya tendría guasa que pinchase alguno y 140 ciclistas no tuviesen nada con que reparar el pinchazo), y te aseguro que un recorrido nocturno en bici es una gran experiencia: el aire fresco, lo distintas que parecen las cosas de noche… Y que parece que de noche siempre hay más ganas de divertirse, ¿no? Si van a ir tantos ciclistas, el buen ambiente está asegurado.

Campeonato Ibérico de Mensajeros en bicicleta

Actualizado a 14 de mayo de 2009

Si estás interesado en participar, debes saber que la carrera será muy rápida: no olvides que se trata de mensajeros profesionales, ciclistas de piñón fijo… Puedes inscribirte en este enlace.

Todos conocemos a los mensajeros neoyorkinos, máximo exponente del arrojo del ciclista urbano. Pero unos cuantos menos saben que estos profesionales del ciclismo en ciudad también tienen su representación en nuestro país: tenemos más de 10 empresas de bicimensajería y hasta una asociación.

Está bien soñar con NY, pero hasta que puedas pagarte el cruce de charco, tienes una oportunidad única de ver a mensajeros ciclistas en acción el próximo sábado 16, a las doce de la mañana, en el campus de la Universidad Autónoma de Madrid: se trata del Campeonato Ibérico de Mensajeros, abierto a todo tipo de ciclistas urbanos, pero que otorgará su primer premio – un billete de avión para participar en Campeonato Europeo de mensajeros ciclistas – al mejor mensajero ciclista en activo. Cierto es que no los veremos correr en su hábitat natural – el recorrido se cerrará al tráfico – pero es normal que la organización haya optado por la seguridad de los corredores. Seguro que, de cualquier modo, será un gran espectáculo que no me pienso perder. Intentaré conseguir fotos decentes y colgarlas para los que no puedan ir.

Además, alrededor de este Campeonato se van a celebrar otras actividades durante el fin de semana, como una competición de derrapes con las enormes bicis de reparto que utiliza la UAM, las ya clásicas carreras de reparación de pinchazos (ya me estoy entrenando), e incluso una competición de bici-polo.

Los patrocinadores del evento merecen una mención (que para algo ponen la pasta, y probablemente colaboración directa), así que ahí van:

¿Algún plan para el próximo fin de semana? Este suena bastante bien.

El Alcalde de Londres también pedalea

Y también recibe llamadas de atención por pedalear en el ayuntamiento. No está mal saber que quien va a supervisar el desarrollo de la movilidad ciclista en Londres es un usuario habitual de este medio de transporte, porque la mayoría de las veces estos planes adolecen de una completa carencia de visión práctica debido a que quienes los desarrollan – con su mejor intención y esfuerzo – no conocen las auténticas necesidades del ciclista urbano.

Todo esto viene a que Boris ha presentado su proyecto para poner en marcha en Londres un sistema de alquiler público de bicicletas (por cierto, que The Guardian lo publicó el 27 de abril de este año, pero en la página Web del ayuntamiento de Londres se había publicado en febrero de 2008… O yo me he perdido algo) . Ya lo adelantábamos hace un tiempo: si los hermanos Decaux se meten en esto, es porque ven el negocio, y porque le van a meter un enorme empujón. Depués de la mediática puesta en marcha de Vélib en París, una nueva capital se une a la lista de ciudades con “transporte público en bicicleta” de la mano de JC Decaux.

Se espera que el sistema esté en marcha para 2010, con 6000 bicicletas y estaciones disponibles cada 300 metros en el centro de Londres. No sé cómo lo verán los londinenses, pero para mí es una excelente noticia, porque cuando he estado en Londres he echado mucho de menos mi bici (las plegables pueden viajar en maleta, pero la que creo que es lo bastante resistente como para que la bici no sufra daños se me va de presupuesto), y poder alquilar una para moverme a mis anchas me anima a volver más a menudo.

Visto en Copenhaguenize the planet vía Twitter (¡gracias Joao!).

Desde ya me hago “follower” de Boris, y os recomiendo a los que estéis en Twitter que sigáis a Transporte Attivo, aunque sea en portugués, se entiende bastante bien.

Fotos de la Criticona

La Criticona en la Plaza del Palacio Real

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Hasta arriba!

Ayer nos juntamos en Cibeles ciclistas de Madrid, del resto de España, Italianos, Portugueses… Para celebrar nuestra movilidad flexible y no contaminante, para recordar a los conductores que somos tráfico y que merecemos un espacio en la calzada.

Esperaba encontrar, tal vez, más rechazo por parte de los conductores que se encontraban atascados por los cientos de bicis que avanzabamos en masa, pero – aunque alguno habría mosqueado – muchos conductores nos saludaban, nos hacían fotos, nos animaban…

Aquí os dejo algunas fotos del recorrido: Cibeles-CarlosV-Cibeles-Gran Vía-Calle Princesa-Moncloa-Pintor Rosales-Palacio Real… ¡Y me quedé sin batería! Sed benévolos con las fotos “movidas”: no es fácil pedalear y enfocar al mismo tiempo.

Actualización 1: Tengo ciertos desajustes con la galería, pero la dejo abierta mientras los soluciono.

La seguridad para los ciclistas está en la “masa”

Muchos ya lo sabéis, pero he mencionado varias veces este estudio de la Universidad de New South Wales, en Australia, y ahora que se acerca la Criticona parece el momento de hablar de ello.

El estudio llega a la conclusión de que, cuanta más gente usa la bici en las calles de una ciudad, menos probable es que sufran accidentes de tráfico.

Los motivos son variados. El más inmediato, que hay menos coches en las calles (porque sus conductores están pedaleando), pero especialmente porque los conductores se comportan de manera diferente y conducen de forma má segura cuando ven muchos ciclistas y peatones alrededor. Además, los conductores que se pasan a la bici son más respetuosos y conscientes del peligro cuando conducen sus coches.

La relación entre el incremento de ciclistas y peatones y la reducción del número de accidentes que éstos sufren es menos que proporcional: por ejemplo, en una comunidad en que se doble el número de ciclistas, se puede esperar una reducción de la frecuencia con que un ciclista sufre un accidente con vehículos motorizados implicados de aproximadamente un tercio.

Por otro lado, cuanto mayor es la percecepción de seguridad, más gente se decide a usar su bici a diario, lo que a su vez contribuye a mejorar aún más la seguridad. Por eso los investigadores lo han definido como el “Ciclo virtuoso

Los estudios también han llegado a la conclusión de que este efecto es independiente de las políticas para favorecer el uso de la bici, como la reducción de los límites de velocidad o la mejora de las infraestructuras, por ejemplo, con carriles bici – que, por cierto, ando detrás de otro post a este respecto – .

Uno de los Doctores que han contribuido al estudio recomienda “que las autoridades se centren en destacar la diversión, las ventajas de movilidad y los beneficios para la salud y el medio,  en lugar de lanzar mensajes centrados en el peligro y la seguridad, que pueden desanimar a los ciclistas : deberíamos crear un entorno amigable para los ciclistas y destacar los aspectos positivos del ciclismo, antes de destacar sus aspectos negativos con campañas de seguridad que se centran en los ciclistas sin hablar también de los conductores o las condiciones de la carretera – y me parece especialmente sangrante el estado de las carreteras – . Recordar a la gente las estadísticas de heridos y los riesgos, que usen casco y ropa reflectante y visible, consigue – aunque no sea su finalidad – reforzar los miedos que desaniman a la gente a utilizar la bici.”

Las preocupaciones en cuanto a la seguridad del ciclismo son una de las principales barreras que desanima a los ciudadanos a usar sus bicis, incluso a aquellos que usan su bici con regularidad. En mi caso, no tengo problemas para rodar en Alcalá, pero por Madrid depende mucho de la zona que me atreva a ir por la calzada o que me suba a la acera.

Este es el resumen de lo que se trata en este estudio, y estoy completamente de acuerdo. Creo que dan en el clavo cuando se refieren a las campañas que las Autoridades lanzan recordando al ciclista que tenga cuidado, que use casco cuando salga a carretera, que  montar en bici es muy peligroso… Y mientras se gastan el presupuesto en estas campañas seguimos con unas carreteras y calles por las que es un auténtico peligro circular. Para mí, que además uso moto, es una auténtica vergüenza que se publiquen cifras de accidentes “causados por la imprudencia”, cuando un simple trayecto de 25km desde Alcalá a Madrid se convierte en un suplicio por las continuas grietas y socavones sobre el asfalto, o cuando en ciudad es casi inevitable ir haciendo eses con la bici para esquivar alcantarillas a 10 cm bajo el nivel de la calle, zanjas, agujeros… Y sobre todo en el caso de la bici, que no haya sido hasta este invierno que yo haya oído una campaña recordando a los conductores que deben respetar a las bicicletas porque no necesitan tocarlas para hacerlas caer y provocar un accidente.

También me parece interesante que el estudio llegue a la conclusión de que la seguridad para los ciclistas aumenta independientemente de las políticas y las infraestructuras que se desarrollen, aunque esto lo dejaré para un próximo post sobre carriles bici.

En la búsqueda de información para este post me he encontrado con una excelente fuente de estudios sobre seguridad vial y ciclismo, así que creo una nueva categoría para seguir escribiendo sobre el tema.

Guía de ciclismo urbano: qué hacer en las intersecciones

Hace unas cuantas semanas Expaper nos contaba en el foro de debate del grupo en facebook sus aventuras en la jungla urbana. Una gran parte de los momentos peligrosos que vivimos los ciclistas en ciudad se producen en los cruces, por eso la “segunda entrega” de la guía de ciclismo urbano va a tratar sobre ellos.

Principios básicos:

  • Estar en el lugar adecuado.
  1. Aproxímate a la intersección y posiciónate en función de tu destino: los giros a la izquierda desde la parte izquierda de la vía, los giros a la derecha desde la parte derecha de la vía.
  2. Sigue las indicaciones pintadas en la calzada cuando indiquen las vías en las que colocarse, cuando las haya: ¡no te quedes en la vía de giro a la derecha si vas de frente!
  3. Seguir las indicaciones del código de circulación: semáforos, stop o ceda el paso, prioridad del que venga por la derecha… Da la prioridad a los peatones que cruzan sobre el paso de peatones.
  4. Si en un cruce vas a seguir de frente, presta atención para situarte en el carril adecuado: deja el carril que está indicado para los que giran a la derecha, desplazándote a la izquierda
  5. Cuando cambies de carril, mira hacia atrás por si se acerca alguien, después indica con el brazo el cambio de dirección: ¡no te fíes sólo de lo que oigas! Si no tienes retrovisor, mira hacia atrás sin perder el equilibrio ni desviar la bici. Puedes practicar en un parking, por ejemplo: lo importante es mantener losbrazos en la misma posición, sin mover el manillar. La mejor solución, sin embargo, es equiparse con un retrovisor

Bueno, algunas de las recomendaciones que nos ofrece la gente de Fubicy pueden parecer muy básicas, pero aún me encuentro con bastantes ciclistas que se están iniciando y siguen el principio de quedarse a la derecha como vehículo más lento (teóricamente) que son; esto está muy bien en rectas, pero efectivamente, cuando ellos quieren seguir de frente y se encuentran con toda una ristra de coches que giran a la derecha, lo pasan bastante mal.

En cuanto a lo de equiparse con un retrovisor o no, supongo que depende de la habilidad que tengas para mirar hacia atrás sin perder el equilibrio. Yo no se lo pondría, entre otras cosas, para evitar el robo. Bueno, y reconozco que por frívolos motivos estéticos, no creo que le quedase bien a mi Roo. Por eso, y porque de momento puedo mirar si vienen coches (o una bici más rápida) por detrás sin demasiados inconvenientes.

  • Dar la información correcta
  1. Cuando gires, muestra tu intención colocándote correctamente y haciendo una señal con la mano.
  2. Girar a la derecha es simple: permanece en la vía de la derecha,  verifica el estado de la circulación y gira. Para evitar quedarte atrapado en un rincón,  rueda cerca del centro del carril para evitar que un coche se coloque a tu izquierda y gire al mismo tiempo.
  3. Una de las principales causas de accidentes en bici son los giros a la izquierda: el ciclista está obligado a cortar la trayectoria de los coches que le siguen y que cruzan.

Aquí hay otro fallo que los ciclistas solemos cometer las primeras veces que salimos en ciudad: pegarnos a la derecha con nuestra mejor intención de no estorbar a los coches, que acaban adelantándonos de malas maneras y poniéndonos en peligro. El ciclista que se inicia necesita hacerse a la idea de que es un vehículo más, y que los coches deben respetar su espacio en la calzada.

  • El giro a la iquierda directo
  1. Tras haberte asegurado de que ningún vehículo se prepara para adelantar, indica tu intención extendiendo el brazo izquierdo. Observa cómo reaccionan los automovilistas, mirando un par de veces: ¿te dejan pasar bajando la velocidad o no? Siempre hay que esperar a la reacción del conductor: la indicación sola no basta para asegurar el paso.
  2. Una vez tomadas estas precauciones, desplázate progresivamente hacia la parte izquierda de la vía, o el carril más a la izquierda, o el carril específico para girar a la izquierda. Ya sólo queda ocuparse de la circulación que llega de frente.
  3. Vigila que no vengan vehículos del otro sentido.
  4. Para evitar quedar atrapado entre dos filas de coches circulando en sentido contrario en mitad de la calle (posición aceptada por el código de circulación pero peligrosa para los ciclistas), nos podemos desplazar a la derecha esperando que la vía se libere de ambos lados. Esto exige actuar con previsión : hay que anticiparse para tener más posibilidades de pasar sin esperar demasiado, primero de la parte izquierda de la vía, después del otro lado de la calzada.
  5. Otra técnica particularmente adaptada a los giros a izquierda en ciudades de circulación densa: Se trata de utilizar un “coche maniobrante”. Colócate en el carril izquierdo, justo detrás de un coche que manifieste su intención de girar a la izquierda con su intermitente. En cuanto el coche arranque para girar a la izquierda, síguelo de cerca. Cuanto más densa sea la circulación, más fácil es encontrar el “coche maniobrante”, y más útil es esta técnica ya que una bici sola tendrá problemas para conseguir que le cedan el paso. Esta técnica también permite evitar que un coche te arrolle cuando esperas para girar, porque el “coche maniobrante” hace al ciclista más visible.

Bueno, no dudo que llegará un momento en que la cultura ciclista se habrá desarollado hasta el punto en que los conductores nos considerarán como vehículos a los que respetar, y no como un estorbo, y reducirán su velocidad para dejarnos pasar. Por el momento, aunque hay gente muy respetuosa con los ciclistas, la mayoría no entienden al ver a un ciclista señalizando una maniobra que deban reducir su velocidad. Ni siquiera tiene por qué tratarse de conductores malintencionados, a veces es símplemente que no están acostumbrados a encontrarse con bicis y no saben bien cómo reaccionar. Sé de alguien que suspendió su primer examen de conducir porque no respetó la prioridad de paso de una bici en una rotonda.

  • “El giro a la izquierda indirecto

Siempre podemos girar a la izquierda en dos tiempos, colocándonos primero a la derecha, hasta el cruce en que queremos girar. Entonces nos filtramos entre la circulación de la vía transversal, o cruzamos como un peatón.”

Esto lo hago muchos días llegando a la facultad. Dependiendo de cómo estén los semáforos, tardo menos en girar como vehículo, o cruzando como peatona.

“Atravesar cruces poco corrientes

  • Incorporaciones y salidas:
  1. Ruedas por la carretera y delante de tí hay un acceso. Permanece en tu carril: la circulación que se incorpore pasará delante o detrás de tí.
  2. Una vía de salida es como un giro a la derecha, pero la velocidad de los coches es más elevada.
  3. Si sigues de frente y hay una salida a la derecha, permanece en tu carril. Los usuarios que la tomen pasarán por delante o después de tí.”

Estas son recomendaciones para carretera más que para urbano. Básicamente nos dicen que mantengamos la calma y confiemos en que los coches que se incorporan y abandonan la carretera nos pasen por delante si tienen espacio, o esperen a pasar después si no lo tienen. En alguna ruta larga con la bici de montaña me ha tocado hacer breves tramos por carretera y se hace difícil mantener la calma y confiar en los conductores, pero es lo único que puedes hacer. Eso, ¡o no salir a carretera salvo que sea imprescindible o que seas ciclista profesional!

  • “Rotondas
  1. De un carril: en las rotondas pequeñas (con un sólo carril circular con ramales de incorporación también de un solo carril) el ciclista debe rodar en medio del carril. Es imprescindible que ocupes u espacio y que te hagas muy presente. Si tu trayectoria sigue el exterior de la rotonda, invitas a los conductores  adelantarte, y te encontrarás en una situación conflictiva y peligrosa en la próxima salida si el conductor quiere tomarla.
  2. Si la rotonda tiene varios carriles, permanece en el carril derecho indicando en cada salida que no la vas a tomar con el brazo izquierdo (la situación es peligrosa porque los coches cortan la trayectoria). Luego, cuando llegue tu salida, señálalo con el brazo derecho. O haz como los coches: si no tomas la primera salida, colócate en el carril central y en el momento de salir, vuelve al carril exterior, indicando cada maniobra.” Uuuuufff… Esto yo no lo veo del todo claro: no hace ni un mes que me encontré con un par de ciclistas de carretera, bien pertrechados, muy morenos para las fechas en que estábamos, las piernas llenas de músculos… Gente entrenada en definitiva. Al llegar a una rotonda uno de ellos tomó el carril interior, pero cuando quiso echarse al exterior, ningún coche le dejaba: acabó parado encima de la rotonda esperando a que no viniese ningún coche. Yo siempre tomo las rotondas por el carril exterior, poniendo mil ojos a que el que se incorpora respete mi prioridad, y a que el que sale no me pase por encima. Así no me quedo atrapada. Para mí es la forma más segura, pero se admiten sugerencias y argumentos.
  3. “En las rotondas con carril bici: en ningún caso utilices este carril, y aún menos los ajedrezados de las incorporaciones. Al contrario, rueda en mitad del carril destinado a los coches como si fueses un coche. Estos carriles escandalosos te fuerzan a avanzar por el exterior de la rotonda y perpendicularmente a la circulación de los coches en las incorporaciones y salidas. En los ángulos muertos de los conductores, que vienen de quién sabe dónde a una velocidad que dificilmente pueden aprecial, el accidente está asegurado.”
De apreciación de la velocidad los ciclistas deberíamos saber un rato: ¿cuántas veces os habéis cruzado con un peatón que se ha aterrorizado a vuestro paso? Sobre la bici controlas tu capacidad de frenado y la velocidad te parece adecuada, pero al peatón le ha parecido que casi lo arrollas. En el caso de los coches el hecho de estar dentro de la berlina – cada vez mejor insonorizada – , la capacidad de frenado de los coches, los controles de estabilidad… Hacen que el conductor se sienta aún más seguro y tome las rotondas a bastante velocidad. El problema son los ángulos muertos de visibilidad.
En cuanto a algunos carriles bicis trazados sobre las carreteras, seguro que alguno de vosotros conoció el carril de Colmenar (en la M607) y sus pasos a nivel no sólo en rotondas, sino en incoporaciones y salidas de la carretera. Ahora ese carril se ha reformado y está perfectamente separado de la circulación motorizada, aunque quedan otros carriles, por ejemplo yendo a la Pedriza por Manzanares, que son un auténtico peligro.
Ahora es cuando alguno se puede preguntar sorprendido cuál es el problema, si apenas unos párrafos más arriba he explicado que suelo tomar las rotondas por el exterior: yo encuentro un par de diferencias esenciales:
  1. Estos carriles bici están por el exterior del exterior, con lo que los coches cuentan con todo el espacio que quieran para circular e inevitablemente aumentan su velocidad. Cuando circulas en el mismo carril que el coche, o no te adelanta, o tiene más cuidado al hacerlo.
  2. Además, al no circular vehículos sobre estos carriles,  suelen estar llenos de gravilla y porquerías varias, que te pueden tirar al suelo ante cualquier maniobra que necesites hacer.
  • “Dos giros a la izquierda seguidos: por ejemplo, en un cruce giras a la zquierda y apenas unos metros después vuelves a girar a la derecha: en este caso, no te eches a la derecha después del primer cruce, termina tu primer giro a la izquierda colocándote en el carril izquierdo de la calle que tomas, para estar bien situado para el segundo giro.”

Carriles bici y cruces

  • Cruces en “Y”: Cuando la carretera principal gire hacia la izquierda, con un cruce por la derecha o de frente, incluso si permaneces en la vía principal, presta atención a los coches que podrían adelantarte e inmediatamente girar a la derecha, o a los que llegan por la derecha y se incorporan por delante de tí. Una buena colocación sobre la calzada e incluso una indicación con el brazo harán comprender al conductor la intención del ciclista.”

¡Cómo son estos franceses! Si en una rotonda ya te encuentras conductores que te ven venir, te ven bien, te ven mucho, te ven de lejos…. Y aún así dicen que ellos entran, y es que entran aunque se te lleven de insignia en el capó… No te quiero contar en un cruce complicado: Algunos conductores podrían incluso encontrar problemas para interpretar las indicaciones del ciclista. En carretera creo que lo mejor es tener mil ojos y no fiarse mucho de nadie.

Lo esencial

Puedes circular con total seguridad pasando la mayor parte de los cruces. Colocarse sobre el carril adecuado es lo más importante. Anticipa los cambios de carril cuando vayan a ser necesarios, sobre odo cuando gires a la izquierda.

Antes de cambiar de dirección, mira si el carril está libre (un vistazo hacia atrás cuando cambies de fila, a los lados cuando te incorpores a una calle más importante, al frente cuando gires a la izquierda), después indica claramente tus intenciones con el brazo extendido. Poder controlar fácilmente la circulación que llega desde detrás es esencial. Pero siempre hay que prestar atención a los otros usuarios que pueden no indicar sus cambios de dirección, no mirar antes de incorporarse, o cambiar de idea cuando ya han iniciado la maniobra.”

Con esto termina este apartado de la guía para ciclstas urbanos. Aunque muchos de los consejos puedan pareceros de lo más obvio, no está de más ponerlos aquí, porque todos hemos empezado en la bici cometiendo errores.

Sobre todo, ¡mucha atención a lo que hagan los conductores! Aunque a menudo, en justicia, te corresponda la prioridad, no es lo mismo jugarte un trozo de chapa que una pierna, así que a veces te toca retroceder y rectificar. No es ninguna alegría, pero cuanto más se acostumbren los conductores a los ciclistas, menos pasarán estas cosas.