Biceberg, aparcamiento inteligente para bicis

Biceberg, aparcamiento subterráneo para bicis

Biceberg, aparcamiento subterráneo para bicis

Parecía que todos los avances en infraestructuras para el ciclismo urbano se daban en el norte de Europa, pero hete aquí que una empresa maña desarrolló a finales de 1994 este sistema de aparcamiento subterráneo para bicis, Biceberg.

Biceberg tiene varias ventajas innegables:

- Al ser un aparcamiento subterráneo automatizado (la máquina recibe y entrega las bicis en superficie, y las ubica bajo tierra) nadie accede al interior, de manera que no hay posibilidad de robo, salvo que alguien se moleste tanto para robar unas bicis como para llevarse una pieza de un museo. Sus fabricantes lo ven tan seguro que hasta invitan a depositar no sólo la bici, sino la mochila o el casco.

- Parece bastante fiable (me refiero a cuestiones como que te devuelva tu bici, y no cualquier otra), porque el usuario deposita y recoge su bici con una tarjeta chip con pin de cuatro cifras, similar a las tarjetas de crédito.

- La infraestructura visible en superficie es del tamaño de un kiosko, como cualquier acceso a un parking subterráneo de coches. Si embargo es capaz de albergar (según el modelo) desde 23 hasta 92 bicicletas. De este modo, supone un importante ahorro de espacio en la superficie, pero también bajo tierra, porque 92 bicicletas pueden alojarse en el espacio que requieren cuatro coches.

Me ha sorprendido ver que la expansión de este sistema es bastante reducida: hay unidades instaladas en Zaragoza, Cataluña, Huesca… Pero aún siguen muy centradas en la zona norte de España. ¿Por qué no están vendiendo este sistema a espuertas en toda España y el resto de Europa? A mí parece una solución óptima para muchas ciudades. Es de estos inventos que lo ves en Holanda o Suecia y dices “estos nórdicos sí que saben”, pero en este caso además resulta que es un invento español (estoy especialmente orgullosa porque tengo un poco de maña). A ver si empezamos a verlo pronto en más lugares.

Guía de ciclismo urbano

Está escrita en francés, pero es una guía muy completa para el ciclista urbano nobel.

Me dan ganas de traducirlo entero, pero sería un post eterno, así que me limitaré a ir haciendo posts con algunos de los consejos más útiles.

Un vistazo al índice:

  • Por qué practicar ciclismo urbano. A todos se nos ocurren montones de razones, desde las más obvias (por salud, por el medio ambiente, por ahorrar tiempo evitando atascos y aparcar…) hasta las menos recurrentes (para espabilarse desde primera hora de la mañana, mejorar los reflejos, por imagen… ¡A saber!)
  • Equipamiento. En principio con la bici y un par de piernas bastan, pero un breve vistazo al surtido de accesorios de algunos distribuidores me ha hecho comprender que existen accesorios que realmente pueden hacerme la vida más fácil sobre la bici.
  • Arrancar, parar y girar. Vaya, parecen maniobras de lo más esencial que cualquiera domina, pero habrá que sumergirse en el contenido de esta sección para ver con qué nos sorprende.
  • Dónde colocarse en la calzada. A veces la ubicación que mejor nos parece no es la más segura, seguro que este apartado nos puede dar unas cuantas ideas para superar el tráfico cada día.
  • Qué hacer en las intersecciones. O “sobrevivir al coche que decide que no puedes tener la preferencia porque vas en bici”, y seguro que algún que otro consejo para no quedarse encerrado en una rotonda, o imposibilitado para girar en un cruce.
  • Rodar bajo la lluvia y rodar en la oscuridad. A casi cualquiera nos gusta ir en bici en primavera y verano, pero unos cuantos consejos para rodar en condiciones adversas seguro que ayudan.
  • Cómo superar todas las situaciones difíciles. Resulta difícil de creer que el autor de esta guía haya podido recopilar todas las situaciones difíciles, a bordo de una bicicleta se dan tantas como conductores diarios en la Castellana, pero mejor aprender leyendo sus consejos que a base de vivir muchas situaciones complicadas.
  • Saber más. Supongo que será una sección “varios” para todos los consejos que no le encajan en ningún otro apartado, veremos.
  • Anexo 1: prevenir el robo. ¡Ay! La eterna preocupación de todo ciclista urbano… Si  no te pueden robar la bici se llevarán las luces, el sillín, y cualquier otra pieza fácil de desmontar. Las recomendaciones que he visto incluyen candar todo lo candable, pero ¿quién quiere llevar el peso de tanto candado y pasar quince minutos poniéndolos todos? A ver si nos dan ideas nuevas… Yo vivo relativamente tranquila metiendo mi bici en cualquier sitio en que me den permiso, pero es que no sempre me lo dan.

Me ha parecido una guía bastante interesante, sobre todo para los que acaban de meterse en esto, así que intentaré ir traduciéndola para ponérselo fácil a quienes no hablen norpirenáico.

Bicis holandesas

No se ven muchas en España, aunque ya les van saliendo importadores, pero quienes hayáis viajado de Pirineos para arriba las habréis visto. Las bicis holandesas (o de tipo holandés) son muy fáciles de reconocer y ejercen una curiosa fascinación en mi: acostumbrada a la robustez de mi bici de montaña, su diseño esbelto casi me parece frágil, y a menudo los ejemplares que he avistado estaban destartalados, llevaban años con el cambio sin engrasar, ni un ajuste de frenos… Y sin embargo, cuanto más destartaladas, más atractivas parecen a mis ojos.

Y es que las bicis urbanas de tipo holandés tienen unas cuantas ventajas: la mayor de ellas es que, al provenir de países en que el ciclismo ha sido un medio habitual de transporte desde hace mucho tiempo, sus fabricantes llevan más de un siglo desarrollando diseños cada vez más cómodos, seguros y prácticos. Y aún así han conservado ese aspecto retro tan atractivo.

En cuanto a la comodidad, las bicis holandesas ofrecen una postura de conducción completamente erguida, lo que evita tensar la espalda, la necesidad de levantar la cabeza para ver por dónde vamos, y cargar todo el peso sobre nuestros brazos.

Además, las ruedas sobredimensionadas que las caracterizan (28” frente a las 26” de una bicicleta mixta o de montaña) absorben las irregularidades de la calzada. Algunos modelos incluyen también amortiuación en la tija del sillín y la horquilla.

Como en la mayoría de tipos de bici, hay distintas tallas de cuadro, pero en muchos modelos holandeses también cabe la posibilidad de ajustar la altura y la inclinación del manillar (un detalle que algunos modelos plegables están adoptando).

La seguridad es otra de las prioridades en el diseño de estas bicis, especialmente la visibilidad es un factor clave en países en que las horas de luz diúrna escasean la mayor parte del año: las bicis holandesas incluyen un faro frontal y otro trasero que se alimentan con una dinamo, en su versión más clásica o en rediseños que la integran en el buje delantero, consiguiendo mayor seguridad y menos ruido. Ya existen incluso modelos con sensores de luminosidad que automatizan el encendido de los faros.

Para mejorar la visibilidad desde todos los ángulos, las bicis holandesas suelen incluir bandas reflectantes en las ruedas.

rollerbrakeEn los últimos diseños los frenos de zapata están siendo sustituidos por frenos “rollerbrake” – un tipo de frenos de disco integrados en el buje – , que apenas requieren mantenimiento y son inmunes a la lluvia.

Las bicis holandesas también suelen incluir un antirrobo que bloquea la rueda, así que la bici queda inmovilizada con un giro de llave. Normalmente estas cosas toca comprarlas aparte…

En las bicis holandesas se ha buscado la mayor practicidad posible. Por ejemplo, el cambio tradicional de piñones y desviador trasero se sustituye por una caja de velocidades integrada también en el buje trasero – ¡lo que les cunden los bujes a los holandeses! – que tiene, entre otras, la ventaja de permitir cambiar de marcha en parado: en ciudad es muy habitual tener que para bruscamente ante un coche que maniobra sin vernos, un peatón que cruza “de oído”, o un semáforo inesperado; frenazo en el piñón más pequeño, y luego toca poner la bici en marcha con un pedaleo ralentizado, o poniéndose de pie, en la mayor parte de los casos con un coche impaciente detrás que nos rebasa de mala manera.  Ese problema se acaba con este sistema de cambio. Además, al no haber una cadena que pueda salirse de los piñones desaparece la posibilidad de mancharse el bajo de los pantalones (el cubrecadenas suele evitar que se te engaanchen, pero que se manchen es otra cosa).

También incluyen, como la mayoría de las bicis pensadas para uso urbano, cestas, portabultos, guardabarros y demás accesorios.

En definitiva, entre ese aspecto retro y esa explotación exhaustiva de los bujes, estoy decidida a hacerme con una urbana holandesa el día que consiga una casa con garaje (28” no tienen cabida en mi cuarto de las bicis), así que voy a ir mirando los diferentes modelos para cuando toque.

Pedalear con nieve

Se anuncia una nueva bajada de las temperaturas y de las cotas de nieve. Aunque no creo que volvamos a ver Madrid tan nevado como hace un par de semanas, recuerdo que durante esos días costaba salir a la calle, en bici o andando, con las aceras y las calzadas cubiertas de nieve compactada y hielo. En Alcalá pasaron cuatro días antes de que se esparciese sal por las principales vías de comunicación, y aún así algunas zonas han terminado de deshelarse al calor del sol de los últimos días.

Estos días me decía “¡Caray, Mayte, has ido a clase en bici con 15 grados bajo cero, esto no es para tanto!”, pero entonces recordaba… Claro:  en Estrasburgo los carriles bici se salaban con la misma premura que las calzadas y las aceras; he investigado también un poco entre las fotografías de Zakkaliciousness en Flickr, una buena colección de imagenes de ciclistas en Copenague, unas cuantas de ellas bajo una buena nevada, pero con los carriles bici correctamente mantenidos; Toronto ya ha tomado nota y pone en marcha su plan para desarrollar más carriles bicis y mejor mantenidos, apoyándose en el uso – que ya se hace en Dinamarca – de quitanieves específicos para carriles bici.

quitanieves_bici

(La reflexión del fotógrafo merece la pena: pincha en la imagen para verla).

Aquí nos ha costado reaccionar ante un temporal de nieve, y ni siquiera contamos con una red adecuada de carriles bici. Los pocos que existen no saben lo que es el mantenimiento.

Paciencia y ¡a seguir reclamando una infraestrucutra que nos beneficia a todos!

Más imagenes de ciclistas en Copenhaguencyclechic.

El ciclista urbano y la actitud de los conductores

El pasado mes de octubre periodistas de Telecinco acompañaron y grabaron la Bicicrítica. El paso de la multitud de ciclistas por el centro de Madrid provoca cortes de tráfico que mosquean a los conductores con más o menos razón, pero no tiene desperdicio la intervención de la conductora que termina su “diálogo” con un “te lo mereces”.

Afirma que ella, como conductora, no molesta a las bicis, y que por tanto le parece “incívico e intolerante” que las bicis la molesten a ella. Bueno, me gustaría ver cómo se comporta cuando se encuentra una bicicleta por la calzada…

  • ¿Esperará a que no venga nadie de frente para poder adelantar respetando la distancia lateral de seguridad?En vías rápidas, ¿reducirá la velocidad al adelantar para no tirar al ciclista con la fuerza del aire?
  • ¿Evitará dar acelerones para descargar su agresividad porque no entiende que otros vehículos más lentos circulen por la vía?
  • ¿Y en carretera?¿Esperará a superar curvas y cambios de rasante?
  • En las rotondas, ¿respetará la prioridad de paso de la bicicleta que circula por ella, en lugar de entrar sí o sí porque “ya parará la bici”?
  • Si se encuentra con una bici y no puede adelantarla, ¿repetará la distancia de seguridad y no se pegará irracionalmente a su rueda trasera, molesta porque no puede ir a más velocidad?

Sufriendo este tipo de actitudes cada día, creo que puedo afirmar que LO DUDO.

Afirma que el ciclista que le impide “llegar a su casa” merece que lo atropelle: ¿tal vez merecen los conductores que los últimos 5 años impidieron que 411 ciclistas llegasen a ninguna parte, que les pase por encima un tractor? Hablamos de 411  muertos y de 11.394 heridos en cinco años: en ocasiones esas víctimas están provocadas por las casualidades, la simple probabilidad de sufrir accidentes; muchas otras estan provocadas por la imprudencia de los conductores; y en algunos casos, es la agresividad, falta de comprensión y sensibilidad del conductor, la que está en el orígen de actitudes y comportamientos que provocan la muerte de ciclistas.

Por supuesto que también se dan imprudencias por parte de los ciclistas, pero parece lógico que quien resulta más vulnerable en el encontronazo bicicleta- coche es quien más cuidado tendrá con las imprudencias, nos va literalmente la vida en ello; sin embargo muchos conductores parecen no ser conscientes de que su vehículo y su modo de conducir pueden producir muertes con mucha facilidad.

Señorita conductora, comentarios como los suyos deberían ser motivo suficiente para retirar el permiso de conducir. Por suerte para mí y otros muchos ciudadanos que preferimos desplazarnos sin contaminar el aire que respiramos todos, cada vez hay más conductores que sí son prudentes, respetuosos y muy amables con nosotros. Espero tener la ocasión de hablar de ellos aquí también, no caigamos en resaltar sólo lo malo del vecino.

Bicis y ciudad: guía de bicicletas urbanas

Guía "Bicis y Ciudad 2009" de Ciclismo a Fondo

El número 290 de Ciclismo a Fondo incluye una completa guía de bicicletas urbanas. Es la segunda edición que hacen de esta guía (la primera se lanzó a los kioskos hace un año, y contaba con bastantes menos páginas), y parece que van a seguir haciéndola:  cada vez más fabricantes incluyen bicicletas urbanas entre su gama de productos, y cada vez ofrecen más variedad de modelos, así que una guía como la de Ciclismo a Fondo puede ser una buena ayuda para los que estén pensando en comprar una.

Después de ver unas cuantas bicicletas recuperadas del trastero de algún sótano tras años en desuso y sin saber lo que es el mantenimiento, puede venir bien que alguno se anime a renovar el “parque móvil”, o que la familia o los amigos se lo renueven como regalo navideño, ¡todos hemos deseado que nos regalen una bicicleta alguna vez!