Lo que no le pase a una bicicleta…

Un día tu dueño te canda a un árbol, y a saber por qué misterios de la vida, nunca vuelve a por tí. El árbol sigue creciendo, te va engullendo, te levanta del suelo… Y te transforma en esta obra de arte.

Una bici crece EN el tronco de un árbol, tras años candada a él.

La primera vez que la ví me hizo sonreir, el árbol había acogido a la bici como parte de él. Después me pareció una imagen melancólica, una bici abandonada durante años junto a ese árbol… Seguro que a ti también te ha despertado algún sentimiento.

Vía The Sierra Club

Una nueva marca de bicis urbanas

Bueno, no tan nueva, porque en mi línea de recuperar viejo material que nunca llegó a ver la luz… Este lo tengo desde julio de 2009.

Pero, lo he comprobado, a Globe, esta nueva marca especializada en bicis urbanas no le ha dado tiempo a quebrar en este año y medio, así que si no la conocíais sigue siendo interesante, tanto si estás pensando en comprar una nueva bici urbana como si a veces, como yo, te concedes un rato de biciterapia mironeando fotos de esas pedazo de bicis que algún día tendrás.

Globe

Globe es la marca que ha creado Specialized,muy reconocida por sus bicicletas de MTB y carretera, para crear bicis urbanas que, como ya sabemos los que las usamos, son más que un mero “equipamiento deportivo”. Specialized no sólo es la marca que patrocina el equipo de Alberto Contador, sino que, junto con Trek, es a las bicis de montaña lo que Porsche y Ferrari a los coches. Bueno, vale, esto es algo subjetivo, en el mundo de las bicis de montaña no hay hegemonías, y si las hay, duran poco, hay mucha rotación en el puesto de “reina del mercado”. Pero cuando yo aprendí a  montar en bici, allá por el 2001, hablar de Specialized con los compañeros de ruta era como mencionar el sueño inalcanzable.

Lo que nos interesa como ciclistas urbanos es que esta gente tiene experiencia en diseñar bicicletas de calidad, adaptadas al usuario (son los licenciatarios del Body Geometry) y podemos esperar excelentes diseños de ellos. Apenas he tenido tiempo para cacharrear su página por encima, pero ya he visto un par de bellezas que me llevaría a casa sin pensarlo ni dos veces. ¿Qué os parece la preciosidad que ilustra este post?

Bicicletas del siglo pasado: Penny Farthing

En octubre del año pasado Luis me envió un enlace a Babelgum, una red de televisión en Internet que publicaba una serie de vídeos en la que varios londinenses presentaban sus bicis… Y como quien presenta a una mascota, no había bici que no se pareciese a su amo. Si buscas entretenimiento, saltar de uno a otro de éstos vídeos te puede hacer pasar un buen rato.

El enlace que me mandó Luis remitía a éste vídeo, pero a mi me llamó mucho más la atención el caso de Neil, un hombre del siglo pasado al que le gusta pasear en una bici decimonónica.

Las penny farthing (o “penique-centavo”) recibieron ese nombre por el tamaño de sus ruedas: el centavo británico equivalía a un cuarto de penique, y era bastante más pequeño que éste, de modo que ambas monedas parecían representar bastante bien esta bici de desmesurada rueda delantera y minúscula rueda trasera.

Si alguno de vosotros se siente, como Neil, un auténtico playboy a la antigua usanza, existen fabricantes de réplicas de éstas bicis antiguas. Prepara unos 900 dólares más gastos de envío, y ¡ya es tuya!

Bicicleta urbana con ayuda al pedaleo

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Pero no estamos hablando de las ya conocidas bicicletas eléctricas que incorporan una batería bajo el sillín, no… Este post que recupero de – ni más ni menos – diciembre de 2009, es un concepto mucho más evolucionado, y con un diseño mucho más atractivo (pese a que los fabricantes de bicis eléctricas se han esforzado por minimizar el impacto de la batería en el diseño de la bici).

Imagen de previsualización de YouTube

La “Copenhagen Wheel” es una rueda que puedes montar en tu bicicleta de siempre para transformarla en una bici híbrida. Esta rueda recupera para el ciclismo el concepto del KERS utilizado en fórmula 1, recuperando la energía kinética generada en las frenadas para recargar una batería que se aloja alrededor del buje. Después puedes utilizar esa energía para ayudarte en una cuesta arriba especialmente dura, o para dar un acelerón cuando necesites salir de una situación de peligro (y cualquiera de vosotros que además de bici use moto, sabe que a veces un acelerón es más útil para salir de un aprieto que un frenazo).

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Los diseñadores de esta “rueda de Conpenhague”  han añadido otras utilidades, como unos sensores que miden la contaminación acústica y ambiental, humedad y temperatura en tiempo real. Y para mayor futurismo, la rueda se controla a través de tu smartphone: sincronizándolos por Bluetooth puedes regular la ayuda que te proporcione la rueda, bloquearla (como quien pone un candado de los de herradura), consultar la información que captan los sensores, cambiar de marcha…

Los creadores de este cacharrito preveen sacarlo a la venta en verano de 2011 por unos 600€. Confieso que, más allá de la utilidad del invento, tengo tentaciones de vender un riñón para hacerme con una de éstas ruedas y probarla. No suspiro por una ayuda electrónica al pedaleo, pero para quien lo pueda desear, me parece que este invento es un lujo:

  • No necesitas cambiar de bici, ¡sólo de rueda!
  • El diseño no sólo no es desagradable, como en el caso de la mayoría de las bicis eléctricas; al contrario, es bastante atractivo (ahora quiero decorar con un círculo rojo mis ruedas)

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Pero si nos ponemos a pensar en inconvenientes…

  • Como en la mayoría de las ocasiones en que vemos un invento atractivo como éste, el principal escollo es el precio. La cosa cambia si de verdad eres un usuario que necesita una bici con asistencia al pedaleo: al comparar los 600€ que valdrá la Copenhagen Wheel con los 800€ a 1700€ por los que puedes encontrar una bici eléctrica con asistencia al pedaleo en el mercado , la inversión no parece tan exagerada; si además tenemos en cuenta que nos permite conservar nuestra bici de siempre sin necesidad de comprar una nueva y tener que deshacernos de la anterior o de tener que buscar sitio para dos bicis, la cosa empieza a ser más interesante.
  • Otra cuestión que me gustaría conocer con más detalle es el manejo de la Copenhagen Wheel mediante el Smartphone. Las bicicletas con ayuda al pedaleo suelen incorporar un botón en el manillar o un acelerador de uso bastante intuitivo; teclear en la pantalla de tu teléfono mientras ruedas parece bastante menos sencillo.

Los padres de la criatura son los investigadores de “senseable city lab“, una iniciativa de investigación nacida en el seno del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Yo ya les he escrito para preguntarles cuándo podré probar una de estas ruedas.

Vía Ciberpaís

Fotos por Max Tomasinelli

Una bici para hacer ¡mudanzas!

Una solución como cualquier otra para tu mudanza...

Una solución como cualquier otra para tu mudanza...

“Hugger Industries”  nos propone una bici cargo para quienes se atrevan a hacer una mudanza o mover trastos más o menos voluminosos en bicicleta.

La parte de diseño parece bien solucionada pero… ¿pero hará alta un “extra de equilibrio”?

Más fotos en la galería de Hugger en Flickr.