Alquiler de bicicletas a precios de derribo en Madrid

Pero ojo, ¡sólo para ciertos colectivos!

No se trata del deseable servicio público de alquiler de bicicletas que habría contribuido a mejorar la movilidad en pleno centro de Madrid, pero la iniciativa privada ha puesto manos a la obra para instalar toda una red de alquiler de bicicletas en la ciudad y arranca con su primer punto de frente a la estación del AVE en Atocha. El Grupo Velayos, con experiencia en el sector de las Estaciones de Servicio, y By Bike, que lleva desde 2006 alquilando bicicletas, organizando rutas ciclistas y ofreciendo todo tipo de servicios relacionados con la bici urbana, se han unido para conseguir este objetivo.

Para comenzar, han decidido alquilar sus bicis por un 1€/hora a personas en paro (menos de la mitad de los 2’40€ de tarifa) de lunes  a viernes, y ceder sus bicis gratuitamente a las ONGs que deseen usarlas.

Así que ya sabéis, si necesitáis una bici pra moveros por el centro de Madrid, y la vuestra tiene el radio partido ; ), o es demasiado aparatosa para traerla en el tren o el autobús, podéis haceros con una bici en la Estación de Servicio que encontraréis nada más salir de Atocha. Y esperemos que, pronto, en muchos sitios más.

Ciclismo urbano: vida campestre en el asfalto

Un amigo me ha mandado hoy un par de productos pensados para la ciudad, pero con un diseño muy inspirado en un pic-nic campestre.

El soporte para bicis Margarita, un prototipo del diseñador Yoann Henri inspirado en la más clásica de las flores – posíblemente, la primera flor que todos dibujamos y coloreamos cuando empezábamos a manejar lápices de colores – para alegrar la ciudad con un diseño colorido. Los «pétalos» de la margarita giran para adaptarse al tipo de bici que uses. ¿Solucionará los pequeños problemas que otros soportes tradicionales suponen para las bicis con ruedas de 20» o 16»?

Otra audacia de diseño es la bicicleta «saltamontes». Electrica, plegable y con pinta de ser muy ligera, parece perfecta para los desplazamiento diarios. Sin embargo, me pregunto si el cuadro será capaz de soportar pesos pesados, bordillos, alcantarillas… Sin sufrir daños serios. Lo que no se puede negar es que el diseño tiene mucha gracia.

Carrera de bicis plegables en Londres

¡Y en esta no tienes por qué montar en una Brompton para poder participar!

La Smithfield Nocturne es una carrera de plegables que empezó a celebrarse en 2007. No es que tenga mucha tradición, pero desde luego atrae a muchos participantes y espectadores: se vé que las plegables están arrasando en Londres. Bueno, eso, y que los bares y restaurantes de la zona del Mercado histórico de Smithfield se implicaron bastante en la celebración de la carrera, que también contaba con exhibición de coches clásicos, DJ… En fin, que el público y los participantes de la carrera se nutrían de amantes de la bici, que hay bastantes, y amantes de la fiesta, que hay aún más.

Pero la verdad es que si a mí me dicen que podemos montar, digamos en Alcalá, una carrera de bicis plegables, y que

  • me dejan cerrar el recorrido al tráfico: ¡milagro! Si tenemos en cuenta que somos de las pocas ciudades Patrimonio de la Humanidad que, sucumbiendo ante la tiranía de la bencina, no tiene su casco histórico peatonalizado
  • me dejan celebrar un concierto con DJs a cielo abierto
  • los locales de la zona se vuelcan con el evento: la mayoría de hosteleros alcalaínos que conozco son del tipo de personas que piensan que los que vamos en bici somos todos unos hippies y antisistema que vamos a intentar robarles y estafarles en cuanto se despisten; en lugar de ver negocio, verían peligro
  • cabe la posibilidad, en definitiva, de que la celebración de la carrera se transforme en un festival callejero en el que participantes y público puedan disfrutar de la tarde y noche veraniegas y de un excelente ambiente

Pues también me apuntaría sin pensarlo dos veces. Pero es que no creo que todas esas circunstancias puedan darse. En Londres ha podido ser porque

  • ya tienen un casco histórico cerrado al tráfico, y fuertes medidas tendentes a reducir la circulación de vehículos a motor en el centro de la ciudad, por lo que cerrarlo para celebrar una carrera no levanta en armas a los conductores, que ya no perciben el centro de Londres como un territorio de su propiedad; en Madrid se han planteado medidas en este sentido que no se han llevado a cabo, entre otras cosas, porque han erizado los pelos de la nuca de más de uno
  • Londres es una ciudad habituada a las fiestas y celebraciones callejeros; Madrid también, pero os aseguro que Alcalá no es el caso: monta una fiesta – inevitablemente ruidosa – en las calles del centro, y todos los vecinos presionarán hasta que el Ayuntamiento no vuelva a concederte los permisos; ojo, esto se entiende, la gente tiene que dormir, aunque también podrían entender que vivir en el mismo centro de una ciudad tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y que si se niegan a que se celebre cualquier tipo de evento que les moleste, están asfixiando la vida cultural de su ciudad. Pero desde luego no seré yo quien eche a la gente de sus casas para montarme un sarao a cielo abierto.
  • Los comerciantes del cento de Londres, al parecer, sí han visto en la celebración de una fiesta en la que participan principalmente amantes de la bicicleta la posibilidad de hacer un buen negocio: en la edición de 2007, 200 participantes y más de 5000 expectadores acudieron a la zona a pesar del tiempo de perros que hacía, y eso es mucho público pasando por delante de tu bar o restaurante, las probabilidades de llenar tu local al 100% de su capacidad durante toda la noche son muchísimo más elevadas que en condiciones normales.

La de este año me la he perdido, porque me enteré de su existencia a través de una serie de fotos estupendas que os recomiendo que veáis. Pero me la apunto para 2010.

La bici agudiza el ingenio

Y viendo el caso de Alan y Ian nadie me lo puede discutir.

Como cuentan en su propio sitio Web, Alan y Ian acababan de terminar sus estudios, se enfrentaban a una larga y aburrida vida de trabajo, y una noche en un bar se dijeron «¿Por qué no ir a Cape Town en bici?»

Y hoy la noticia del inicio de sus viajes me llega a través del Twitter de Boris Johnson, alcalde de Londres, que dice «acabo de conocer a dos jóvenes encantadores que están pedaleando hacia África por caridad, buena suerte a los dos».

Después de un buen rato navegando por EyeOnAfrica no termino de ver la conexión entre que dos aventureros se lancen a una tremenda excursión por África, destino Cape Town, para llegar a la celebración de los Mundiales de Fútbol en 2010, y la iniciativa solidaria: el sitio Web incluye, desde luego, una página en la que explican que los fondos recaudados se entregarán a la asociación Child Reach; al parecer su viaje se va a financiar con el patrocinio de varias empresas.

Lo curioso es que bien podrían haber trabajado para conseguir fondos para esta asociación sin necesidad de recorrer más de 19000 kilómetros, pero buscando un buen nombre para su iniciativa – Eye On Africa – y relacionándola con una asociación no lucrativa, han conseguido dos cosas buenas:

  1. Que les paguen el viaje los sponsors, que siempre están más dispuestos a financiar un proyecto que tenga que ver con fines solidarios y les ayude a mejorar su imagen de marca. ¡A ver quién de nosotros consigue irse de viaje a Indonesia en bici y que nos lo paguen!
  2. Conseguir fondos para una asociación con cuyos fines se sienten identificados. Y cuando hablo de conseguir fondos hablo de fondos en cantidad: Ya llevan 7000 Libras. No creo que logre nunca hacer llegar a ninguna asociación más de 10.000 €.

¿Hay quien dude aún de que la bici agudiza el ingenio?

16 de mayo de 2009: ciclismo urbano de intensidad

Era difícil llegar a todo  y al final no pude… Pero hice cuanto pude y ¡pronto estará publicado el resultado!

Ya escribí a lo largo de la semana pasada sobre los dos eventos que nos esperaban para este sábado: A lo largo del día, el I Campeonato Ibérico de Mensajeros en Bici; por la noche, la II Vuelta Nocturna al Anillo Verde de Madrid.

Los sábados por la mañana estoy ocupada de nueve a dos, pero envié a un par de amigos y una cámara de foto para captar los mejores momentos del Campeonato de Bicimensajeros: ¡me consiguieron fotos excelentes que ya estoy convirtiendo en galería! En cuanto terminé mis ocupaciones mañaneras me fuí para allá, comimos algo rápido y pude disfrutar de la salida de la segunda vuelta del Campeonato. Aproveché para ir visitando los distintos puntos de control del circuito y ver cómo se desenvolvían los mensajeros… Una carrera muy bien montada, con un planteamiento muy divertido.

Por la noche dos compromisos consecutivos me lo ponían complicado para acudir a la Vuelta Nocturna al anillo verde. ¡No se puede fallar a los amigos! Así que tuve que fallarle a la bici. Por suerte ya tenemos a la vista la próxima Vuelta, que se celebrará, en principio, en Septiembre. Hasta entonces, espero que los que sí fuisteis os animéis a escribir para contarnos cómo fué, mandar enlaces y lo que haga falta.

II Vuelta nocturna al anillo ciclista de Madrid

¿Cómo será el enillo ciclista de noche?
¿Cómo será el enillo ciclista de noche?

¡Tenemos un fin de semana de lo más movidito! Y no me extraña, con el tiempo que estamos teniendo, dan ganas de pasarse el día paseando por la ciudad con la bici.

Este sábado 16 se celebra la segunda edición del la vuelta nocturna al anillo ciclista de Madrid. Sé que os aviso con poco tiempo, pero seguro que lo habéis visto antes en otros sitios porque están recibiendo bastante apoyo.

¿Qué hace falta para participar?

  1. Estar en el metro Aluche (Línea 5) – si vas en tren, también es la parada de Aluche de la línea C5 – a las 10 de la noche el sábado 16.
  2. Ser visible, y ver: Además de ropa reflectante y luces de visibilidad (de estas que no te sirven para ver mucho más de lo que te permiten las farolas, pero que evitan que algún coche se te lleve puesto de insignia) también es conveniente que utilices luces de iluminación de la vía (que suelen venir muy bien cuando tu alcalde tiene un humor perverso y te llena las calles de zanjas sin señalizar que con el coche son un «ay, mis amortiguadores» y con la bici un «¡aaaargh!… ¡Pum!» y lesiones de mayor o menor grado). Si circulas habitualmente por ciudad seguramente ya tienes tus luces de visibilidad (y si no es así, te animo a buscarte unas o a no circular en bici de noche, porque te la estás jugando muy seriamente), lo que es menos habitual es que tengas luces para ver: si te planteas si merece la pena comprártelas para esta ruta, esto es lo que yo pienso:
  • Si en tus trayectos habituales pasas por calles poco o nada iluminadas, te interesa tener unas luces como estas: en invierno es normal circular de noche, y ya os hablaba antes de los alcaldes de retorcido sentido del humor: aunque sea una zona que conozcas muy bien, no te imaginas la rapidez con la que te abren una zanja o un boquete – y la lentitud con los cierran – .
  • Si además de ciclista urbano eres aficionado – o te estás aficionando – al mountain bike, llegará un día en que querrás marcarte una ruta nocturna, y una vez que las pruebes no podrás dejarlas. Son emocionantes, en verano disfrutas enormemente de la suavidad de la temperaturas… Y a veces desearías tener no ya unas luces de iluminación de la vía, sino un foco de helicóptero.

Y sin embargo, yo todavía no tengo unas luces de iluminación de la vía: mis trayectos en ciudad suelen discurrir por vías bien iluminadas (salvo el día aquel que metí mi ruedecita en una zanja y reventé la cámara, grmbtx) y para rutas nocturnas me las han prestado. Pero creo que ya ha llegado el momento de hacerme con las mías propias y dejar de tomarlas prestadas, las cinco primeras veces cuela, pero ya… Me da un poco de vergüenza.

Por dónde iba… Vaya, el WP no me permite empezar la lista en el 3, así que vuelvo al 1.

  1. Avituallamiento: ten en cuenta que el anillo tiene un recorrido de 65Km – aunque puedes hacer recorridos parciales – y que habrá mucha gente, así que pueden hacer falta unas 4 horas para hacerlo completo (Carlos, corrígeme, que yo calculo los recorridos largos pensando en montaña): necesitarás agua sobre todo (aunque habrá varios puntos para recargar), y algún alimento muy energético, lo típico que se lleva para hacer deporte: plátanos, chocolate, frutos secos…
  2. ¡Vé preparado para un recorrido parcial! Calcula tus fuerzas y decide con antelación si harás un recorrido parcial, en qué punto te retirarás, y qué ruta seguirás para volver a casa… O irte de juerga con los amigos. Sólo hay una cosa peor que llegar hasta el límite de tus fuerzas y que aún te quede un largo camino hasta tu casa, y es que además sea de noche (si te toca volverte solo, el tiempo parece avanzar más lento, te costará más orientarte, que ya es de por sí más difícil con la fatiga, y la percepción de las distancias se altera cuando no puedes mirar a lo lejos y reconocer el punto al que te diriges con facilidad).
  3. Preparación anti-pinchazos: el anillo es muy amplio, y si pinchas en un punto muy lejano a la siguiente parada de metro, se te habrá chafado la noche. Yo suelo ser más partidaria de llevar cámaras de repuesto (con un poco de práctica se cambian en un pis-pas), aunque no sé cómo se puede dar la labor de taller en plena noche; también puedes llevar un kit de parches y pegamento (aunque nunca me he arreglado demasiado bien con ellos, la verdad), o espuma antipinchazos (la que yo uso, por ejemplo, es un bote pequeño – no llega a 10 cm de alto por 3 de diámetro, cuando pinchas, la espuma rellena la rueda y tapona el pinchazo, manteniendo la bici operativa unos cuantos kilómetros más, no es una solución a largo plazo, pero a mí me ha salvado en rutas de unos 40Km). Por supuesto, cámara y parches ¡no sirven de nada sin la bomba de hinchar!

Y después de generaros ansiedad con tanta advertencia (que si las luces, los pinchazos, los recorridos parciales) os voy a animar a venir. ¡Sí, no es broma! Todas estas advertencias sólo pretenden evitar que la noche se convierta en un chasco, y que podáis difrutar de lo que va a ser esto en realidad: una noche de diversión en bicicleta.

Habrá mucha gente (la organización ya habla de más de 140 personas), así que si se te olvida algo, seguro que alguien podrá ayudarte (¡ojo! Haz lo posible por llevar tu propio equipo, ya tendría guasa que pinchase alguno y 140 ciclistas no tuviesen nada con que reparar el pinchazo), y te aseguro que un recorrido nocturno en bici es una gran experiencia: el aire fresco, lo distintas que parecen las cosas de noche… Y que parece que de noche siempre hay más ganas de divertirse, ¿no? Si van a ir tantos ciclistas, el buen ambiente está asegurado.

Las bicis hacen funcionar las oficinas por un día

Las oficinas de la marca de bebidas refrescantes Jones Soda se desengancharon de la red eléctrica el pasado 22 de abril, día de la Tierra. Para mantenerse en funcionamiento, 10 bicicletas conectadas a otras tantas baterías se encargaron de suministrar energía al edificio.

No deja de ser un reclamo publicitario, muy en línea con la tendencia y los esfuerzos generalizados por identificar las marcas con el respeto al medio ambiente, la sostenibilidad… Lo ecológico vende, y dentro del imaginario de la ecología entramos los ciclistas: los ciclistas generamos energía, los ciclistas no consumimos combustibles fósiles. Sin embargo, la medida no vino mal a la empresa para descubrir otros modos de ahorrar energía: 10 ciclistas pedaleando desde las 5 de la mañana no podían generar suficiente electricidad como para sostener el consumo habitual de las oficinas, así que se apagaron las luces que realmente no eran necesarias, y los trabajadores se desplazaron a salas en las que pudieron aprovechar la luz natural.

Las empresas son grandes consumidoras de recursos, agrupan a decenas de personas que casi siempre trabajan con un ordenador, con iluminación artificial, con aire acondicionado… Por un día esta empresa, para conseguir superar con éxito su día de campaña publicitaria, tuvo que replantearse y modificar la disposición y el uso de sus oficinas para optimizar el consumo de energía. Si todas las empresas buscasen modos de reducir su consumo de energía sin empeorar las condiciones de trabajo de sus empleados, seguramente se conseguirían enormes ahorros.

Mientras tanto los ciclistas, trabajadores, estudiantes… Ponemos nuestro granito de arena para mejorar nuestra «factura» ecológica. ¡Y venimos muy bien para los anuncios!

Visto en msnbc.

Ciclismo urbano en Valencia

En todas las ciudades el problema parece ser el mismo: falta una verdadera intención de convertir el ciclismo urbano en una alternativa de transporte real.

El artículo que publica hoy El País sobre el estado del ciclismo urbano en Valencia está lleno de referencias que me resultan tristemente familiares.

Arranca con la paradoja que a cualquiera de nosotros nos ha asaltado alguna vez: ¿cómo puede ser que en países en los que la lluvia abunda tanto como escasean las horas de luz diúrna se practique el ciclismo urbano mucho más que en las ciudades españolas, cuyas condiciones medioambientales son excelentes? Pues porque la ciudad está pensada para los coches más que para los ciudadanos, y mucho menos para las bicis.

Pese a que a mediados de los ochenta Valencia fue de las primeras ciudades españolas equipadas con carriles bici, estos están inconexos, trazan rutas muy poco útiles, sus trazados son irregulares en cuanto a color, tipo de pavimento.. Por lo que resulta difícil conseguir que los peatones los identifiquen fácilmente y no los ocupen, eso cuando no están ocupados por bancos y papeleras colocados ahí por el mismo Ayuntamiento que creó el carril. Seguro que todo esto os suena tanto como a mí.

Sin embargo se ha puesto de moda que los municipios cuenten con bicicletas de uso público (Barcelona, Sevilla, Zaragoza y otras ciudades ya cuentan con ellas), y Valencia se propone poner en marcha este servicio en septiembre de 2009.  La iniciativa es positiva pero nos queda por ver cómo se hará la puesta en marcha: en Alcalá de Henares también se ha puesto en marcha este servicio, aunque a bastante menor escala, se pueden recoger bicicletas en el Ayuntamiento y en el caseta de información del Parque de los Cerros. Casi nadie lo sabe, y es normal: es un servicio apenas publicitado salvo por su breve reseña en el sitio Web del Ayuntamiento, las bicis no están a la vista, no cabe la posibilidad de utilizarlas para ir de un punto a otro (Ayuntamiento y Parque Natural están bastante alejados), sino que más bien están concebidas como un servicio para visitar la ciudad en bici y devolverla en el mismo punto en que se recogió. Eso sí, una vez sales del Ayuntamiento con tu bici, no cuentes con encontrar en todo el centro (que es lo que se suele visitar dando un paseo) un sólo carril bici: te toca circular por la calzada; ¡Ah! Y nada de usar la bici para visitar el monumento más emblemático de la ciudad, la fachada de la Universidad: paso por ahí a menudo con la bici y no he tenido la mala suerte de cruzarme con ningún municipal, pero sí que he pasado por ahí andando en el momento en que alguien con menos suerte que yo era reprendido porque «no se puede pasar por esa plaza en bici».

En fin, que queda muy  bien salir en todos los medios diciendo que vas a poner en marcha un servicio público de alquiler de bicis, pero lo esencial es plantear ese servicio de manera que sea verdaderamente útil para los ciudadanos: antes de instalar los parkings y las bicis habría que revisar la red de carriles bici, mejorarla y ampliarla, y plantear la convivencia de todos los usuarios de manera que sea segura y no se generen conflictos. A ver qué tal se les da en Valencia.

Biceberg, aparcamiento inteligente para bicis

Biceberg, aparcamiento subterráneo para bicis
Biceberg, aparcamiento subterráneo para bicis

Parecía que todos los avances en infraestructuras para el ciclismo urbano se daban en el norte de Europa, pero hete aquí que una empresa maña desarrolló a finales de 1994 este sistema de aparcamiento subterráneo para bicis, Biceberg.

Biceberg tiene varias ventajas innegables:

– Al ser un aparcamiento subterráneo automatizado (la máquina recibe y entrega las bicis en superficie, y las ubica bajo tierra) nadie accede al interior, de manera que no hay posibilidad de robo, salvo que alguien se moleste tanto para robar unas bicis como para llevarse una pieza de un museo. Sus fabricantes lo ven tan seguro que hasta invitan a depositar no sólo la bici, sino la mochila o el casco.

– Parece bastante fiable (me refiero a cuestiones como que te devuelva tu bici, y no cualquier otra), porque el usuario deposita y recoge su bici con una tarjeta chip con pin de cuatro cifras, similar a las tarjetas de crédito.

– La infraestructura visible en superficie es del tamaño de un kiosko, como cualquier acceso a un parking subterráneo de coches. Si embargo es capaz de albergar (según el modelo) desde 23 hasta 92 bicicletas. De este modo, supone un importante ahorro de espacio en la superficie, pero también bajo tierra, porque 92 bicicletas pueden alojarse en el espacio que requieren cuatro coches.

Me ha sorprendido ver que la expansión de este sistema es bastante reducida: hay unidades instaladas en Zaragoza, Cataluña, Huesca… Pero aún siguen muy centradas en la zona norte de España. ¿Por qué no están vendiendo este sistema a espuertas en toda España y el resto de Europa? A mí parece una solución óptima para muchas ciudades. Es de estos inventos que lo ves en Holanda o Suecia y dices «estos nórdicos sí que saben», pero en este caso además resulta que es un invento español (estoy especialmente orgullosa porque tengo un poco de maña). A ver si empezamos a verlo pronto en más lugares.

httpv://www.youtube.com/watch?v=pNgMPHr62GU